…de mujer que acuesta amapolas
y las seduce cantándoles
hasta que duerman
peca la quietud que la apabulla
cuando el filo de la boca se abre
y dice duerme
y la dormida desea
y la carne sufre
de liturgia a la entrega
de mujer que arrima un corte a la arista
del cráneo hasta que sangre
dejando que el río las lave, las duela
y que el viento seque sus caras mojadas
(sí, son sus ahogadas)
hasta que no respiren
se pudran
y quiera gritar para que bailen
(aunque sabe)
las acuesta
les canta
las mece
las hace dormir
las desea
las llama
las implora
y están muertas
noche
de la mujer que llora
y se incinera