jueves

Parecemos de cielo y volvemos a sentir que nadie nos proyecta, nos quiebra, nos derrama, nos humedece.
Es él, el de las paredes mojadas. Me tiembla, me inyecta, de nuevo.

- ¿Querés?

- vení, buscame

- Estás húmeda...


(otro aullido)